Si Renault ha hecho algo bien en nuestro país en recientes años es la colocación de su Duster dentro de la mente de los mexicanos como la opción más accesible para convertirse en la primera SUV de la gente por su reducido precio.

Con el respaldo de un producto ampliamente conocido y con un éxito de ventas probado, la firma francesa introduce a nuestro país una interpretación de vehículo comercial que no sacrifica el diseño para ser práctica.

Un viejo conocido del mercado. Es justo empezar a profundizar en la nueva Renault Oroch aclarando que, a pesar de sus grandes similitudes con la Duster que conocemos, no se trata de una simple modificación de su presentación para reemplazar las plazas traseras por una caja de carga, sino que las dimensiones de ésta han sido ampliadas casi 40 centímetros para ofrecer una capacidad de almacenamiento que va más allá de lo decorativo y estilístico.

La ampliación de la distancia entre ejes de casi 13 centímetros le permite a esta pick-up urbana tener una capacidad de carga 650 kilos, la misma medida que su competencia más directa, la propuesta de nombre RAM 700.

A pesar de no haber llenado esta pick-up en su máxima capacidad de carga en la batea, es inequívoco señalar que el desempeño del motor se verá mermado cuando se realice esta tarea, pues con una carga muy ligera dentro de ella, en situaciones de offroad y pequeñas pendientes inclinadas, la Duster Oroch padeció la insuficiencia de las capacidades de empuje.

Prácticamente, el poder de la nueva Oroch es idéntico al de la conocida Duster, pues mantiene el motor de cuatro cilindros de 2.0 litros de 16 válvulas e inyección multipunto. Su potencia ha aumentado siete unidades de fuerza para redondear a los 140 caballos de fuerza y 144 libras-pie como capacidad de torque. Este propulsor está acoplado a dos opciones de transmisión, manual de seis cambios o automática de cuatro relaciones.

Considero que la elección del acoplamiento adecuado para esta pick-up estará atenido al uso que se le pretenda dar a la nueva Oroch pues, si se contempla un empleo meramente urbano, la caja automática es suficiente y cómoda para la vida diaria. Sin embargo, si dentro de sus actividades está contemplado la constante salida a carreteras o trabajo de ligeras terracerías, la transmisión manual sería lo más recomendable para tener la potencia necesaria para las necesidades de esta encomienda.

Compensaciones del segmento. La naturaleza de este tipo de modelos exige características que, si los fabricantes de autos dejaran de lado, su producto nacería prácticamente muerto. En este sentido, se justifican ciertos apartados en los que el Oroch podría ser vulnerable.

El primero de ellos es la mencionada falta de potencia vista desde una óptica del desempeño y el arrastre. Sin embargo, al considerar que su uso será más el de un auto de corte urbano, las exigencias irán en el sentido del ahorro de combustible. En ese sentido, la Oroch presenta argumentos respetables con registros que, de acuerdo a nuestra apreciación, son cercanos a lo presumido en la ficha técnica pues, en un uso combinado de carretera y ciudad, esta pick-up consume alrededor de 15 kilómetros por litro.

Lo mismo sucede con su interior pues aunque es conocido para todo aquel que se ha subido a un Renault de los últimos cinco años, si nos ponemos pensar en una pick-up de precio reducido que cuente con pantalla de infoentretenimiento de siete pulgadas con comandos en el volante y con la presencia de asistencias como una cámara de reversa, encontraremos que la oferta de productos es considerablemente reducida en nuestro país.

Ambiciones definidas. Quienes han decidido por la compra de un Duster y, potencialmente, decidan irse por una Oroch son considerablemente distintos, pues quien busca una SUV de entrada o una pick-up tienen profesiones distintas y emplearán el vehículo de diferente modo. Sin embargo, para fortuna de Renault, su imagen se ha convertido en un referente de lo que puede esperar en este producto.

Antoine de Saint-Exupéry dejó una prolífica bibliografía que está fuertemente inspirada en la Francia de mediados del siglo XX, donde las colonias en África jugaban parte importante del carácter del imperio galo como condición cultural. Sus relatos aéreos narran con exactitud cómo estas tierras forjaban la identidad de un país normalmente relacionado con delicadeza, pero a la vez con un lado muy codicioso.

En ese mismo sentido, podríamos definir a Duster y su nueva variante Oroch. Si bien no son productos estrictamente franceses, son ofertas más que adecuadas para el mercado mexicano, no por que esto signifique que son menos exigentes, sino como una propuesta alternativa de la generalidad acostumbrada.

Renault Oroch Zen — $269,900

  • Transmisión manual de seis velocidades
  • Rines de aluminio de 16 pulgadas
  • Cristales delanteros eléctricos
  • Volante con regulación de altura
  • Aire acondicionado
  • Reproductor de música con CD, MP3, entrada auxiliar y puerto USB
  • Conexión Bluetooth
  • Controles de audio al volante
  • Bolsas de aire frontales
  • Frenos ABS
  • Alarma

Renault Oroch Intens — $313,900

Añade sobre Zen:

  • Transmisión automática de cuatro velocidades
  • Defensas al color de la carrocería
  • Computadora de viaje
  • Infotenimiento Media Nav con pantalla de 7 pulgadas
  • Sistema de navegación
  • Control de velocidad crucero
  • Espejos eléctricos
  • Cristales traseros eléctricos
  • Sensor de reversa
  • Volante forrado en piel

Renault Oroch Outsider — $328,900

Añade sobre Intens:

  • Luces exploradoras
  • Cubierta de lona
  • Cantoneras especiales
  • Protector de vidrio trasero
  • Cámara de reversa