Del Clase M que debutara a finales de los noventa no queda ni el nombre. Desde que renunció a ese chasís de escalera que pretendía posicionarlo como una alternativa menos extrema al todopoderoso Clase G (se asienta sobre una plataforma monocasco desde su segunda generación), su concepto de vehículo se fue adaptando en aras de completar un creciente portafolio de SUVs cada vez más demandado de variedad y formatos.

Fue entonces que el Clase E se convirtió en la pauta para su desarrollo, situación que Mercedes no deja de recordarnos desde que le asignó su más reciente nomenclatura. Y lo cierto es que, con el nuevo modelo, es justamente lo que se hace tangible.

Progreso

Más allá del diseño que lo empata con el resto de la familia, el GLE mejora su aerodinámica e incrementa sus dimensiones, la más importante siendo su distancia entre ejes pues además de sumar a la habitabilidad esperada también da lugar a un estreno: la integración de una tercera fila de asientos por primera vez en el modelo que, sobra decir, es de accionamiento eléctrico igual que la segunda.

Adentro igualmente destaca un tablero acompañado por esas extensas pantallas de 12.3 pulgadas que ya son sello de la casa e incluyen la novedosa interfaz MBUX con sus botones sensoriales montados en los brazos del volante, la luz ambiental variable, y un revisado proyector sobre el parabrisas con mejor resolución que antes.

Nueva fórmula

La modernización está igualmente en el apartado técnico ya que finalmente incorpora el renacido L6 3.0 con turbocargador que paulatinamente ha venido hallando lugar en toda la gama desde que el Clase S lo inaugurara.

Asistiendo al bloque está un pequeño motor eléctrico (EQ Boost) que desempeña funciones como la de arranque y brinda un empuje adicional de potencia por breves momentos.

Además, figura la red de 48 voltios con la que se alimentan algunos sistemas del GLE como el compresor del aire acondicionado y hasta la suspensión activa (E-Active Body Control).

Produce 367 hp y 500 Nm (369 lb-pie) de par y queda acoplado a la transmisión de nueve escalones 9G-Tronic y tracción integral (4Matic) de serie, con que declara cifras de aceleración de 0 a 100 km/h en 5.7 segundos, y de consumo combinado de 12.1 km/l.

De momento solo están confirmadas dos versiones con este mismo tren motriz, si bien ya se han presentado variantes con más caballaje y pistones.

Los precios de la nueva Clase GLE son de 1,275,000 pesos para la Exclusive y 1,456,000 pesos para la Sport, aderezada con estética AMG.