Jaguar I-Pace, el primer vehículo eléctrico de la firma británica llega a México para demostrar cómo es que se debe fabricar un auto de esta naturaleza. Divertido, elegante y funcional.

Lo primero que llama la atención al encontrarte frente a este I-Pace es que conserva la identidad de la marca, ofrece un perfil deportivo, la silueta privilegia la aerodinámica propia de un auto 100% eléctrico y todo lo anterior sin necesidad de hacerlo incómodo de ver (por decir lo menos).

Este es un Jaguar en toda regla ya que une de una forma notable el carácter deportivo de la marca con y la elegancia que la caracteriza desde su fundación. No por ser un vehículo ecológico desatiende el lujo y el confort, pues esta First Edition suma equipamiento como rines de 20 pulgadas, faros Matrix LED, paquete de piel que incluye insertos de Alcantara, un enorme techo panorámico fijo que disminuye el paso de calor al habitáculo, además de un sistema de audio firmado por Meridian.

Jaguar I-Pace en movimiento

El alma de I-Pace se divide en dos motores eléctricos que brindan movimiento a cada uno de los ejes y que en conjunto logran generar una potencia de 400 caballos de fuerza, el torque que desarrolla es de 513 libras pie y estos comienzan a empujar desde el momento en el que pones el pie en el acelerador, algo que se agradece en los autos eléctricos.

Gracias a su centro de gravedad y a que el paquete de baterías se encuentra acomodado en el piso del habitáculo, se logra un comportamiento dinámico incluso difícil de encontrar en algunos deportivos, pues se mantiene en trayectoria con aplomo dentro de las curvas incluso cuando comienzas a abusar del acelerador. La entrega de potencia está a la orden del pie derecho y esta es tan inmediata que puede ser violenta si es que se hunde el pie por completo.

El sistema regenerativo de energía es configurable ya que puedes elegir entre alto y bajo. Este último hace su trabajo sutilmente lo que da la sensación de que te encuentras en un auto automático en el que solo levantas el pie del acelerador para pisar el freno.

En el caso de seleccionar regeneración alta, al momento de levantar el pie del acelerador, el vehículo comienza a desacelerar por sí solo. El anterior será el modo favorito de muchos ya que te permite un manejo dinámico y a muy buen ritmo sin necesidad de pisar el freno, e incluso puedes hacer una carga de baterías parcial que extenderá su autonomía que dicho sea de paso puede ser de hasta 475 km con una sola carga.

Los precios inician en $2’060,400 para la versión de entrada y llegan hasta $2’576,000 para la First Edition.